|
Darwin vs. Bear Grylls |
Pettenman
8 Marzo 2010 |
Este lluvioso invierno me fuerza a hacer cosas de lo más impensables. Sin ir más lejos, el otro día, me sorprendí a mi mismo viendo con estupefacción un programa de esos de relleno para el Sábado por la mañana y del que ya había oído hablar con cierto entusiasmo: El Último Superviviente (pésima traducción de “Ultimate Survivor”, pero eso es harina de otro costal), protagonizado por Bear Grylls, un ex-SAS venido a menos.
En la serie se narran las aventurillas de este pamplinas por los parajes más inhóspitos del mundo, haciendo el ganso y el inconsciente a partes iguales, convirtiéndose automáticamente en el héroe de la nueva generación de macarras españoles, esos que no saben interpretar un mapa, que creen que montañismo es ir a un bosque con barbacoas de piedra y que, en una isla desierta, al menos hay un chiringuito abierto de 10 a 22 horas.
Dentro de unos cuantos años podremos agradecerle al señor Grylls el que un montón de domingueros palurdos la hayan diñado en la Sierra de Cádiz, o se la jueguen en la playa de Cortadura o hasta incluso en la piscina del cuñado adinerado. Y es que cuando un farsante se convierte en héroe sus lecciones quedan más grabadas en la memoria que muchos consejos sabios. Hoy estaba hablando con el profesor de Biología del Instituto y me ha comentado que prácticamente todo lo que dice ese hombre es falso, y cuando acierta, lo único que da son consejos banales, pero que en situaciones extremas son complicados de seguir ¿O acaso sabes diferenciar una rana venenosa de otra que no lo es? ¡Pero si la mayoría de los españoles cuando van a la playa y ven un cangrejillo gritan escandalosamente como si de una nueva especie se tratara!
Otro consejo que me daba este profesor de Biología, que es contrario al que da Bear Grylls es que, si alguna vez os da por comer algo del bosque, cocinadlo antes. Y no porque lo diga él, ni yo, sino porque lo hacen los indígenas que viven en la selva, y de esto seguro que saben más que nosotros. Si comes carne cruda puedes tener una diarrea, y aunque biológicamente estamos preparados para ello, lo cierto es que no estamos acostumbrados, son miles y miles de años sin catar un filete de ternera a pelo.
Puede que Bear Grylls sea un superhombre que fabrique batidos y refrescos de amplios sabores, horchata de mierda de ñú, infusión de ortiga y pimiento chili, gelatina de holoturia (más comúnmente conocido como carajo de mar)… pero, al contrario de lo que él dice, la gente normal no debe beber orina en situaciones de deshidratación. Si bebes orina deshidratado eres hombre muerto, y la explicación es bien sencilla; al estar deshidratado tu cuerpo sigue produciendo deshechos metabólicos, tus células están poco hidratadas y necesitan agua. Al beber tu orina estas bebiendo un liquido con una concentración muy superior en sales que destruyen el equilibrio osmótico de tu cuerpo y hace que te deshidrates antes incluso ¿Magia? No, es ciencia, pura y dura.
Y como esas burradas que acabo de mencionar, cien más. Burradas que, a ojos de nuestros patrios McGivers, domingueros de bocata, Rambos cañís y pegavoces, sirven de excusa para lanzarse a lo desconocido a pecho descubierto, y sin ningún tipo de respeto por la Madre Naturaleza en general. Por mi, a seguir así, y que la selección natural siga su curso. Desde luego Darwin debe estar partiéndose el pecho de risa desde el cielo.
|
|













