No hace falta presentación, tanto para aquellos que saben de fúbtol como para aquellos que saben de cine. Hoy toca recordar a Vinnie Jones, y repasar los aspectos más notables del que fuera otrora peón de albañil, con su característica jeta de demente desquiciado y coronado con un logrado corte de pelo militar que aún hoy día lleva con tan buen gusto.

Como futbolista, fue el estandarte del balompié de juego raso y tobillero, creando escuela a base de plantillazos, escalofriantes patadas, litros de escupitajos y malas artes, formando parte imprescindible de aquel Wimbledon de los años noventa, uno de los equipos más chapuceros y al tiempo irrepetibles de la historia, y su paradigma del fútbol cárcel.
Vincent Peter Jones fue un jugador marrullero donde los hubiera; nada de técnica, nada exquisiteces, el tiki-taka sólo lo practicaba para hacer crujir tibias y tabiques nasales… todo lo que hiciera falta por ganar.

Pero si  por algo será recordado en esta faceta deportiva, es por desplegar una maniobra de distracción en un partido contra otro futbolista borrachín de la época, Paul John Gascoigne del Newcastle El bueno de Vinnie le estuvo dando, como se dice vulgarmente, hasta en el DNI a Gascoigne, arreándole una buena tarascada al jugador cada vez que se le ocurría respirar. Le derribó 14 veces, le escupió en la cara, le amenazó de muerte y como colofón le agarró con inusitada violencia los testículos. La foto demuestra la angustia del momento.

La mala bestia de Watford también atesora el record a la expulsión más rápida en la liga, tal y como demuestra el vídeo adjunto (estad atentos, que si pestañeáis, os lo perdéis). Fue una más de las doce expulsiones que jalonaron la carrera del internacional galés.

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Se veía venir que esa actitud chulesca de matón de barrio, sus amenazas, su extrema violencia, harían de Vinnie Jones un profeta de la sociedad británica más chabacana, alcoholizada y depravada. Y ahí lo tenemos, haciendo carrera como actor más o menos despreciable, y convirtiéndose en un digno candidato de otro de nuestros actores fetiche, el gran Steven Seagal, aunque, la verad sea dicha, el estilo de Vinnie está poco depurado aún.
Desde luego, si me tuviera que quedar con una actuación de este rudo actor, ésta sería la de Tony “Dientes de Bala”, en Snatch, Cerdos y Diamantes (2000), aunque también ha destacado en papeles de matón en películas como Ella es el chico (2006), X-Men: la decisión final (2006), Operación Swordfish (2001) y Sesenta segundos (2000), entre otros títulos innombrables.

La figura de Vinnie Jones es, en definitiva, todo un guantazo de realidad en la época del fútbol marketing, de maniquíes con pelitos teñidos y mariquitas multimillonarias, así como en todo aquello que respecta al cine políticamente correcto, con sus nuevos actoruchos hipócritas y cínicos, con sus caras bonitas y papeles de bueno-buenísimo… de ahí nuestro sentido homenaje.
¡Párteles la boca a todos, Vinnie!


El pasado 25 de Enero nació el primer hijo del Hobbit y Yoli, Rodrigo. Ese día, extrañado por la falta de noticias sobre el nacimiento de Rodrigo, ya que Yoli llevaba ingresada desde el día anterior, llamé al Habitante de la Comarca a ver cómo iba la cosa y en ese momento me dijo, preocupado, que se llevaban a Yoli para el paritorio para practicarle la cesárea ya que el pequeño mangurrino no terminaba de querer salir. Así que me fui para el hospital pitando. Cuando llegué allí, a Yoli ya la habían metido al quirófano y allí me junté con el de Hobbitón y sus familiares a esperar a Rodrigo, espera tensa, por cierto, que intentamos rebajar con una de nuestras charlas frikis. Y surtió efecto la charla friki, ya que cuando nos quisimos dar cuenta salió la enfermera con Rodrigo en una especie de cuna con ruedas, a toda pastilla, diciéndonos que la cosa se había dado cojonuda, ante el regocijo expansivo de la familia y el pasmamiento endémico del que sufrimos el Hobbit y un servidor.

Digo lo del pasmamiento porque ni el Hobbit ni yo somos personas dadas a manifestar nuestros sentimientos, ni de regocijo (como el momento que estábamos viviendo sugería) ni de pena… No obstante, ninguno de los dos somos de piedra y claro que estábamos emocionados, pero más bien era una emoción interior, la verdad es que fue un momento bastante especial.

Cuando el recién estrenado padre fue a recibir las felicitaciones de su parentela, me paré a pensar en ese momento que acabábamos de vivir, el nacimiento de su hijo, quizá el momento más importante en la vida de una persona, y me di cuenta de la cantidad de cosas que habíamos vivido juntos los tres, el Hobbit, Yoli y yo.

Me pareció como si fuera ayer el día que conocí al Habitante de la Comarca, hace ya casi 25 años, cuando apareció por nuestra aula de 5º de EGB, un mangurrial con gafas y peinado a raya (madrecita, que looks nos ponían nuestras madres), ya bien entrado el curso y que durante un tiempo fue conocido como “El Nuevo”. También recordé la primera conversación que mantuve con él que, si no recuerdo mal (y si recuerdo mal, espero que el propio Hobbit me corrija), trató sobre los libros de “Elije Tu Propia Aventura” (hasta creo que le dejé uno de unos vampiros o algo así). Recordé aquellos partidos de baloncesto tan bizarros en las canastas del colegio con grandes jugadores como Rano, El Pijo, Jonso, Luifer, Pescarolo, Hobbit y yo con el balón aquel de los Celtics presuntamente firmado por Larry Bird que llevaba yo todas las mañanas. Y cómo no, recordé los juegos que nos sacábamos de la manga, a los que jugábamos en el recreo, ante las miradas atónitas de los demás alumnos, que preferían el fútbol: Cómo olvidar el famoso Juego de los Vampiros, consistente en intentar poner una cruz en la chepa del que se la quedaba como vampiro, o el famoso Juego del Hiperespacio, un demencial juego nacido de alguna mente enfermiza (no recuerdo quién fue el inventor) que consistía en rodar, cual croqueta, por una cuesta ante el espanto de nuestras madres cuando llegábamos a casa con toda la ropa hecha sebo puro. O aquel equipo de fútbol que fundamos, Los Júpiter, que produjo más de un trauma entre sus integrantes con cierta popularidad en el colegio, cuando sufrimos la primera de una larga serie de goleadas.

También recordé aquellas descacharrantes partidas de rol que echábamos (no nos lo tomábamos demasiado en serio) o aquellas largas tardes de juegos de Spectrum que nos pegábamos. Incluso la primera película porno que vimos en nuestra vida, la vimos el Hobbit y yo juntos, Sex Lies II, película hábilmente birlada por el Mediano del videoclub de su tío Belushi.

Cómo no, recordé todas las cosas que pasamos juntos en el instituto, nuestros empanamientos y pasmamientos (ya relatados aquí), nuestra etapa universitaria (que relataré en un próximo artículo), nuestros viajes, como aquel descacharrante viaje que hicimos a Grecia (este viaje da para un artículo entero) o aquel que hicimos a París o esos veraneos en Benidorm.

También me acordé de la primera vez que conocimos a Yoli (hace ya 16 ó 17 años), el famoso Circo del Arte (felizmente superado), las primeras reticencias del Hobbit y posterior inicio de la relación entre Yoli y el Mediano, o cuando yo comencé mi historia con Chus; todo esto lo vivimos juntos, como tantas y tantas cosas, nuestros éxitos (como cuando acabamos la carrera, cuando aprobé la oposición, cuando la aprobó Yoli…) y nuestros sinsabores (no olvido que a las primeras personas a las que recurrí cuando viví mi particular calvario sentimental, que partió mi vida en dos, hace ya casi seis años, fueron el Hobbit y Yoli). Así que el momento del nacimiento del chavea fue mucho más emocionante de lo que en un primer momento pudiera parecer ya que ese momento también lo vivimos juntos.

Pues todas esas vivencias desfilaron una por una los 10 minutos que el Hobbit estuvo atendiendo a sus familiares. Y, cómo no, el momento del nacimiento de Rodrigo también tuvo su momento zopesco (soy como un Rey Midas zopesco que todo lo que toca lo convierte en zopismo), ya que cuando llevaban al mangurrino a la habitación, con un gorrete, tapado con la manta y con unos guantes en las manos, ya que tenía las uñas como Freddy “Gruguer”, se me ocurrió decirle al Hobbit “todavía no le he podido ver el careto al niño” y resulta que me escuchó el abuelo materno, quien, indignado, me echó una “bronca” por que su nieto tenía “carita”, que no tenía ningún “careto”, jojojojojo. Pues menos mal que en ese momento me referí al niño como “niño” y no como “mangurrino”, jeje.

Bienvenido al mundo, Rodrigo, espero que tu estancia en el mundo sea fantástica. Lo que sí es seguro es que con los padres y el “tito zopa” que te han tocado en suerte, no te vas a aburrir.


No es por ser plasta, pero es que parece que me buscan las cosquillas sabiendo que voy a saltar cual piojo crispado y dar mi opinión al respecto
Si hace unos días hablábamos del colectivo NiNi, unos auténticos parásitos en el más estricto sentido de la palabra, ahora empiezan a salir a la luz datos que corroboran el triste y poco halagüeño panorama que nos espera.

Ya es oficial, la población española crecerá 2,1 millones de habitantes en los próximos cuarenta años -48 millones en 2049- y tendrá el doble de mayores de 64 años, lo que representa el 31,9% del total de la población, según las proyecciones del INE. Si a esa cifra le sumamos los menores de 16 años se infiere que a mitad del presente siglo la mitad de la población española estará en edad de no trabajar, siempre y cuando la edad de jubilación se mantenga como en la actualidad.
Tenemos entonces que la cosa pinta bastante chunga, teniendo en cuenta que la otra mitad vivirá a costa de sus progenitores o del dinero que vaya usted a saber de dónde lo han obtenido.

Como parece que es bastante difícil que un cretino NiNi de repente, por ciencia infusa y de un plumazo, aprenda modales, valores, respeto, solidaridad, urbanidad… y sienta la irrefrenable llamada del mundo laboral, lo que queda es provocar a la otra mitad de la población.
Por eso el Gobierno ha presentado su propuesta de reforma de las pensiones, que contempla el retraso en la edad de jubilación, de forma que la edad laboral se ampliará de los 65 años actuales hasta los 67. Que si, que si, que tendremos que trabajar dos años más ¿Cómo se os queda la cara? Pues de tonto, pero así se nos lleva quedando desde que nacimos, en pleno pico de la pirámide demográfica.

A lo mejor yo no estoy puesto demasiado en estos temas, pero si amplían la edad de jubilación, a mi se me ocurren varios inconvenientes que me gustaría que alguien me explicara; En primer lugar, si no hay paro cero ¿Esto no generaría más paro entre los menores de 65? Es decir, parece que es más interesante quitar de en medio a viejos caducos y achacosos (en la mayoría de los casos) y darle el puesto (siempre que quiera trabajar, cosa que dudo) a una persona joven que está en paro.

Además, parece poco probable que un contratista, por ejemplo, quiera mantener, y de qué forma, con 65 años a un trabajador del metal, construcción, hostelería. ¡Si los empresarios sueñan con despedir a los mayores!

Y ya por último, si con 60 muchos ya se mete uno con 35 años cotizados y una pensión que ronda 1.000 euros o así, ¿Para qué trabajar hasta los 67? ¿Que darían, 50 euros más? La verdad es que, o yo no entiendo algo, o me parece a mi que estamos ante una nueva aberración del ZP.

Antes de echarse a la calle, guarden un poco de bilis, reserven mala leche, contengan un poco de su ira, porque la siguiente ley que aprobarán estos descerebrados que nos gobiernan, será aquella que fije la edad obligatoria de morirse a los 68 para no pagar pensiones a nadie. Y si no… al tiempo.


Hace unos días escuché por la radio que la Universidad de Sevilla iba a implantar un nuevo plan de acción cuando descubrieran a un alumno copiando con “chuleta” un examen. Si anteriormente el alumno estaba automáticamente suspendido, ahora no. A partir de ese momento entraría en juego una comisión que determinaría si la chuleta que se había confiscado era determinante o no en la posibilidad de aprobar al alumno. Si la respuesta es que sí, el alumno suspendería. Pero si no era así, se le corregiría el examen normalmente.

No salgo de mi asombro al escuchar no sólo la noticia, sino a mis propios compañeros de trabajo defender la idea de que si no influye la chuleta ¿por qué suspenderlo?.

Lo primero que me viene a la cabeza al escuchar la palabra “comisión” es dinero. Es decir, por el mero hecho de formar parte de esa comisión, seguro que más de uno se adjudica pasta. Por hacer absolutamente nada, por supuesto. Una excusa más de la Universidad para trincar dinero. Se os acabó el chollo de las setecientas matrículas al año, cabrones.

Después me entra una tristeza enorme al escuchar tanto la noticia como a sus defensores. Pues es la confirmación de algo que ya se sabía de antemano: que este país ha perdido completamente el sentido del honor. El propio concepto de esta palabra se diluye entre basura televisiva y padres supraprotectores. ¿No se dan cuenta de que es fundamental enseñar y educar en la honradez a los alumnos? ¿Cómo un país cuya propia Universidad defiende el pillaje y la mentira puede recuperar su estatus educativo? La universidad debería ser un ejemplo de actitud moral, un lugar donde no sólamente fluyeran los conocimientos científicos y artísticos, sino donde se motivara al espíritu a alcanzar un estado superior de moral, y donde se fomentara el libre pensamiento y la virtud. A cambio, nos ofrecen a una serie de profesores mercenarios sin ganas de enseñar, para los que las clases son un mero pretexto al que están obligados para seguir investigando. A cambio, los alumnos pasan a ser números a los que no se les aporta nada, excepto frustración e indiferencia. Un universitario debería ser un joven abierto al conocimiento, que utilice la Universidad para recibir conocimientos y valores, ambos por igual, porque no se puede alcanzar la perfección científica sin la moral. La Universidad de Sevilla da un paso atrás para evitar sentirse responsable del futuro de sus alumnos. Personas que han apostado por una enseñanza en SUS aulas, y que, a mi modo de ver, sólo se sienten estafados.

Si se hubiera aplicado esta medida en mi época de estudiante, sabiendo que la teoría matemática era la mitad del examen, hubiera compensado hacerse una macrochuleta con la mitad del temario. Así las probabilidades de aprobar, de que no te pillaran aumentarían tanto que prácticamente hubiéramos sacado todos la carrera en la mitad de tiempo. ¿Y para qué? Pues para estar igual de preparados, a nivel universitario, que los alumnos de secundaria, a nivel de instituto. Es decir, un desastre.

Estamos fomentando entre todos unas nuevas generaciones que desconocen el significado del esfuerzo, del honor y la honradez. Y la culpa no se puede enfocar sólo a los políticos y los que planifican los estudios. Necesitamos un gigantesco cambio moral en nuestra sociedad, que nos devuelvan los valores, la educación y el sentido común que tuvieron nuestros padres y nuestros abuelos.


Probablemente la película más racista de la historia sea Cazafantasmas. Yo no se cómo lo hicieron, pero todo el mundo se acuerda de los tres cazafantasmas interpretados por Bill Murray, Dan Aykroyd y Harold Ramis. Sin embargo, al cuarto Cazafantasmas no lo recuerda ni el tato. ¿El tipo ese negro que meten a mitad de la película y que no hace absolutamente nada? ¿Qué sentido tiene en el film introducir al negro, si no es para despreciarlo vilmente, y ordenarle hacer el papanatas soltando dos chistes malos? Contratan a un tío, y le ponen ahí sólo para hacer nada, para que la audiencia de color no se indigne por la falta de negros buenos en el film. Más o menos la misma tontería que hicieron con Lando Calrissian, que lo transformaron de villano chufla a héroe intergaláctico.

El caso es que el tipo negro éste ha sido tan maltratado por la historia cinematográfica que nadie recuerda su nombre. ¿Los Cazafantasmas? ¿Pero no eran tres? Ah, es verdad, que habíapor ahí un negro. De hecho, Ernie Hudson debe estar maldiciendo la célebre película desde su casa en Beverly Hills. ¿Contarán con él para la (ya confirmada) tercera entrega?


Vaya Añito

Zopaias
29 Enero 2010

Nuestra Sombrerera favorita, Alfonsina, nos ofrece un descacharrante repaso sobre sus descubrimientos musicales del año pasado.

31 de Diciembre, 23:55h; en la televisión Belén Esteban explicando los cuartos, la bola que baja, su Fran (hay que tener cuajo…); momento de hacer recuento del año que se acaba…

En mi caso ha sido uno de mis años más fructíferos musicalmente hablando. Gracias a compañeros, amigos, familiares y vecinos he conocido y reedescubierto un buen puñado de grupos/grupas, cantates/cantantas.

El GRAN descubrimiento del año: la banda de rock inglés MUSE. La primera vez que en casa sonó la canción “Host“, se le pusieron los pelos como escarpias hasta al perrillo. Y aunque Maky piense que suenan como un saco de gatetes chicos, para mí es de lo más original que ha entrado en mis orejas. A destacar la “Intro” y el tema “Knights of Cydonia” del álbum “H.A.A.R.P”.

Gracias al primo Diegüagustín escucho a Pearl Jam (peras con jamón) y gracias a su insistencia (rozando la cansinería) me acaban gustando. Pero, lo siento primo, aunque insistas en que es mejor ésta y la otra, mi favorita sigue siendo “Animal”.

Bendito pendrive el que trajo el primo Diegüagustín a casa, estaba “petao” de cosas chulas: Muse, Soundgarden, Killers, Robert Plant, The White Stripes…; geniales, cada uno en su estilo.

Mil gracias primo Zo por tu selección de canciones de David Bowie, Queen y Police; Queen es algo más que el “We Are The Champions”. El “Love Of My Life” de Queen y la canción del astronauta Tom de David Bowie ya forman parte de la banda sonora de mi vida y estate tranquilo que no le voy a contar a nadie que me pasaste los “Grandes Éxitos de Bob Esponja”, soy una tumba.

Para el que piense que los hombres tiene menos sensibilidad que una patata, lo desmiento tajantemente ya que es por mi compañero a la par que amigo Replicante por el que conozco a Zenet y a Alondra Bentley (entre otras alhajas). Muy dulces, todo sentimiento, cuando oyes a Zenet diciendo “Déjame esta noche soñar contigo…” se te convierte la sangre en Baileys.

Y gracias, Paco, por llevarme a un concierto “jivi”. Ir al concierto de Metallica ha sido una experiencia desfogadora, divertida, alucinante. Me encantan las canciones rarejas que me pones en el ordenador entre sorbo y sorbo de Budweiser, como “Esta Noche” de Barricada o “Lo De Fuera” de Extremoduro.

Una última recomendación, la versión de la canción “Billie Jean” de Chris Cornell del CD “Carry On“; no sé si será sacrilegio, pero a mí me gusta más como la canturrea el Chris que el desaparecido Michael.

Me encanta conocer música nueva, diferente, música que no se escucha en los 40 Principales, ni en Operación Triunfo, ni en Radio Ole, ¿alguna recomendación?.


… estábamos todos con las gónadas por corbata debido a una epidemia ¿qué digo epidemia? ¡Catástrofe! ¡Apocalipsis! ¡Cataclismo!, llamada Gripe A.

Lo consiguieron , consiguieron desviar nuestra atención ante tal aterradora coyuntura. Y yo, por más que me pregunto una y otra vez lo mismo, no encuentro respuesta:

¿Dónde está la Gripe A?

¿De dónde querían desviar nuestra atención?

¿Quién se lo ha llevado calentito a costa de nuestra ingenuidad?

¿El famoso virus de las 24 horas es la segunda temporada de este culebrón?

Hoy, en lo más crudo del crudo Invierno, aprovecho, más que nunca para cagarme en tó.


Hoy me ha acaecido una vivencia cuanto menos curiosa. Iba deambulando en dirección a la sucursal de Correos cuando me dispongo a cruzar la calle religiosamente por un paso de peatones. Sin embargo, algo perturbó mi quietud espiritual, puesto que a lo lejos retumbaba, con bastante estridencia para la lejana distancia a la que circulaba, un vehículo tuneado de grandes faldones y alerones recargados.

Mi sentido arácnido me alertó inmediatamente de que si intentaba cruzar, probablemente tendría que estar unos cuantos meses de baja debido a un atropello con agravantes, así que decidí esperar, con cierto cabreo, a que el retrasado mental del Seat Ibiza pasara de largo.
Desde luego el volumen de la música (si al reggaeton se le puede llamar música) era escandaloso, haciendo que los transeúntes se giraran para mirar de reojo el descerebrado que iba molestando de esa manera. Pero ese detalle no me llamó la atención… cuando el coche pasó de largo, en su luna trasera (convenientemente tintada) alguien, supongo que el propio dueño del vehículo, había escrito con el dedo sobre la capa de ligera mierda que impregnaba el vidrio:

SOY UN NINI

Si hubiera tenido un bazooka, lanzallamas o rifle de plasma a mano, ese indeseable estaría llorando ahora mismo sobre las cenizas de su coche, o algo peor aún.

La generación NiNi: Tuvo que venir la tele para darle un nombre a ese conjunto de personas que Ni estudia Ni trabaja. Pero yo aún diría más, yo la definiría como la generación NiNiNi, es decir, ni estudian, ni trabajan, ni tienen intención de ello. Qué lejos quedan aquellos hippys de lo sesenta, los mullets y los pintas de los ochenta, y sobre todo, la famosa generación X de los 90 con la que nadie sabía qué hacer.

Lacra, estigma, escoria, improductivos, parásitos, insolidarios, inútiles… todos los adjetivos que se me ocurran se quedan cortos acerca de lo que pienso de toda esta chusma. ¿De qué vivien? ¿No tiene preocupaciones acerca del futuro? ¿Hay vida inteligente debajo de la gorrita o tras el piercing? ¿Quienes son los responsables de esto?
Pero lo más triste no es que las respuestas a las preguntas anteriores sean casi utópicasr, lo preocupante es que esto de la generación NiNi no se trata de un fenómeno puntual con fecha de caducidad, sino todo lo contrario. Poco a poco todos estos cretinos, como el mentecato del Seat Ibiza, están haciendo legión, día a día, de forma que están llegando incluso al punto de jactarse de pertenecer a dicha generación. Yo me quedo de piedra, hoygan.

Continué mi paseo hacia Correos, pero con una nueva preocupación. Si seguimos a este paso, va a haber cierta confusión sobre quién es realmente la generación NiNi, porque desde mi punto de vista, me sé de algunos cuantos, mis queridos lectores, quienes en un futuro, Ni nos podremos jubilar, Ni podremos cobrar la pensión. ¿Son ellos o nosotros la generación NiNi?


Serpientes gigantes, minotauros ávidos de sangre, colosos indestructibles, dragones salidos del mismísimo Averno, brujas y hechiceras vengativas, meretrices perversas, devoradores de hombres de Zamboula… ninguno de estos villanos ha estado a la altura de uno de nuestros héroes favoritos, Conan el Cimmerio.

De entre las sombras, de una de las cuevas más recónditas de Aquilonia, ha surgido un engendro, una bestia legendaria que amenaza con reducir a cenizas todo atisbo de vida reduciendo la Era Hiboria a sólo un vano recuerdo.

En manos de Conan, el Bárbaro, dejamos nuestras vidas… ¡Por Crom!


Tal y como prometí en este artículo, Zopaías y yo hemos perpetrado un vídeo reportaje de nuestra estancia en la capital de la pérfida Albión. Decir que estuvieron también Carmen, Flunchita y Pío Twist (esta simpática raterilla que ataviada con su gorra Dickensiana birlaba periódicos a los Apus londinenses, ha sido la encargada del montaje de los vídeos), pero sin duda el peso de grabar y decir las (grandes) polladas recayó en mi hermano Zopón y en mí.

Temblad, productores de Lonely Planet, editores de las guías de El País-Aguilar, una nueva tendencia os va a desbancar: la Vídeo Guía Tontuna de Viaje Para Mangurrinos por Zopa y Atlante.

Sin más os dejo con lo importante, los vídeos. Os advierto que aún en el caso de que este simpar producto os provoque aburrimiento no os deberíais perder la entrevista a un personaje muy conocido en el tercer vídeo…

DÍA 1

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DÍA 2

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DÍA 3

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DÍA 4

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¡MÁS PITRACO! ¡ES LA GUERRA!