Entrada para categoría ‘General’

Con esto de que somos campeones del mundo, de que los controladores aéreos no van a la huelga (pobrecitos ellos) y que el Real Madrid ha empezado con mal pie en esta liga, no hay tiempo para discutir detalles nimios, noticias inapreciables  como que el desempleo juvenil está alcanzando niveles históricos con 81 millones de personas sin trabajo entre 15 y 24 años. Y claro, como así escrita la noticia no dice mucho, para darle un poco de dramatismo a la cosa, comienzan a acuñar el término de ‘Generación Perdida’ para infundir un poco de lástima.

Nada más lejos de la realidad. Me da a mí que de esos 81 millones en todo el mundo, 78 millones largos son jóvenes españoles, y de ellos, 68 millones viven en Cádiz y su provincia. Pero claro, la culpa la tiene la crisis económica, y con eso es suficiente para justificar una actitud pasiva que día a día me sorprende cada vez más.

Desde mi punto de vista, esta ‘Generación Perdida’ es el resultado del bajo nivel educativo en este país, con muchos, demasiados jóvenes sin estudios y cualificación nula. Hace unos años, cuando aquello de la crisis era una hipótesis absurda, el tener o no el graduado escolar era lo de menos, lo importante era si cobrabas los 4000€ en “A” o en “B” .

Otros también buscan excusas en el avance tecnológico para dejar exentos de toda culpa a los jóvenes. Y volvemos a lo misma fórmula:

Avance tecnológico + Analfabetismo Funcional de la Juventud = Paro.

¿O es que alguien todavía piensa que una maquina no necesita de un diseño previo, desarrollo a todos los niveles, fabricación, mantenimiento, mejoras…?

Además, la historia siempre se repite, los jóvenes siempre lo hemos tenido muy mal para trabajar, no solo ahora. Y si no, que le pregunten a Saqman, a Zopa o a cualquiera de nosotros, currantes de pro con media familia a nuestro cargo. Eso de buscar trabajo fue una faena también para nosotros, aunque la diferencia radica en que nuestra generación tragó sapos y culebras hasta encontrar, sudando sangre y lágrimas, un puesto digno.

Sin embargo, estos integrantes de la ‘Generación Perdida’ (este verano he conocido a tres o cuatro así) anda buscando trabajo de mala gana, exigiendo sueldos injustificados para un principiante y horarios para no madrugar y no acabar tarde. Pero lo más grave es que tampoco se quejan mucho, puesto que tras una fatigosa entrevista de trabajo vuelven a casa de sus papis a seguir a la bartola, conectarse al tuenti y jactarse de que siguen en el paro.

Así, el Johnny, la Yeni, la Iloveni, el Isra, el Moy y un sinfín de flojos de todo pelaje y estopa han cambiado aquello de ‘Soy un NiNi’ por esto de ‘Soy de la Generación Perdida’ para ver si de esta forma consiguen una paguita o algo así. A mi, desde luego estos prendas no me daban lástima, pero es que ahora menos todavía.

Ya sé que me tocará sufrir cuando me jubile por culpa de toda esta situación, por eso quiero recrearme en este momento, y parafrasear a Don Mariano en aquel programa ochentero respondiendo con un tajante: “Me alegro”.


No es por ser plasta, pero es que parece que me buscan las cosquillas sabiendo que voy a saltar cual piojo crispado y dar mi opinión al respecto
Si hace unos días hablábamos del colectivo NiNi, unos auténticos parásitos en el más estricto sentido de la palabra, ahora empiezan a salir a la luz datos que corroboran el triste y poco halagüeño panorama que nos espera.

Ya es oficial, la población española crecerá 2,1 millones de habitantes en los próximos cuarenta años -48 millones en 2049- y tendrá el doble de mayores de 64 años, lo que representa el 31,9% del total de la población, según las proyecciones del INE. Si a esa cifra le sumamos los menores de 16 años se infiere que a mitad del presente siglo la mitad de la población española estará en edad de no trabajar, siempre y cuando la edad de jubilación se mantenga como en la actualidad.
Tenemos entonces que la cosa pinta bastante chunga, teniendo en cuenta que la otra mitad vivirá a costa de sus progenitores o del dinero que vaya usted a saber de dónde lo han obtenido.

Como parece que es bastante difícil que un cretino NiNi de repente, por ciencia infusa y de un plumazo, aprenda modales, valores, respeto, solidaridad, urbanidad… y sienta la irrefrenable llamada del mundo laboral, lo que queda es provocar a la otra mitad de la población.
Por eso el Gobierno ha presentado su propuesta de reforma de las pensiones, que contempla el retraso en la edad de jubilación, de forma que la edad laboral se ampliará de los 65 años actuales hasta los 67. Que si, que si, que tendremos que trabajar dos años más ¿Cómo se os queda la cara? Pues de tonto, pero así se nos lleva quedando desde que nacimos, en pleno pico de la pirámide demográfica.

A lo mejor yo no estoy puesto demasiado en estos temas, pero si amplían la edad de jubilación, a mi se me ocurren varios inconvenientes que me gustaría que alguien me explicara; En primer lugar, si no hay paro cero ¿Esto no generaría más paro entre los menores de 65? Es decir, parece que es más interesante quitar de en medio a viejos caducos y achacosos (en la mayoría de los casos) y darle el puesto (siempre que quiera trabajar, cosa que dudo) a una persona joven que está en paro.

Además, parece poco probable que un contratista, por ejemplo, quiera mantener, y de qué forma, con 65 años a un trabajador del metal, construcción, hostelería. ¡Si los empresarios sueñan con despedir a los mayores!

Y ya por último, si con 60 muchos ya se mete uno con 35 años cotizados y una pensión que ronda 1.000 euros o así, ¿Para qué trabajar hasta los 67? ¿Que darían, 50 euros más? La verdad es que, o yo no entiendo algo, o me parece a mi que estamos ante una nueva aberración del ZP.

Antes de echarse a la calle, guarden un poco de bilis, reserven mala leche, contengan un poco de su ira, porque la siguiente ley que aprobarán estos descerebrados que nos gobiernan, será aquella que fije la edad obligatoria de morirse a los 68 para no pagar pensiones a nadie. Y si no… al tiempo.


La Música es sonido y el sonido por sí solo no significa nada. Cualquier intento de significar la Música viene tras su asociación con elementos de la vida que puedan recrearse con un patrón rítmico o una línea melódica. En realidad es la Música la que imita a la vida. Y cuando el hombre recrea la vida con el sonido es cuando realmente comienza la Música. La primera Música que oímos es el latido del corazón de nuestra madre. Así, con la aceleración y deceleración de su ritmo cardíaco aprendemos uno de los recursos más básicos, más “vitales” y más coherentes para expresar musicalmente la excitación, la tranquilidad, el estrés o el reposo. Su voz, con su linealidad melódica, hará lo mismo con elementos expresivos más sutiles. La naturaleza también nos sirve de modelo, como en la recreación musical que hace de ella Monteverdi en su madrigal “Ecco Mormorar L’onde”, imitando el canto de los pájaros o dibujando linealmente los picos de un paisaje montañoso; o como en el caso de “El Mar” de Debussy, una de mis obras orquestales favoritas. En el terreno simbólico, la señal de la cruz es fácilmente recreable con una línea melódica cruzada, como en el “Stabat Mater” de Vivaldi. La asociación del habla con la frase melódica y cómo ambas se rigen casi de la misma manera parece evidente. Apurando un poco la cosa, una pieza musical se desarrolla a lo largo del tiempo igual que la vida de una persona, con su nacimiento o presentación, crecimiento o desarrollo y su muerte o cadencia.

El problema viene cuando no encontramos fácilmente una asociación, o simplemente no la hay. Y sin embargo, la Música funciona, sigue funcionando. Si buscamos un motivo para que la Música naciera, fuera donde fuera y fuese cuando fuese que nació, se nos ocurre pensar en el deseo de expresar con el sonido algo que el lenguaje no llegaba a matizar. O por el contrario era simplemente una herramienta artificiosa para captar la atención y lograr el efectismo necesario para impresionar a los demás humanos en las primeras manifestaciones religiosas, empezando a utilizar la música como elemento que “eleva” a quien la practica sobre los demás, como si estuviese dotada de poderes mágicos. Hasta la fecha.

La utilización de la Música para fines no musicales da para mucho. Desde los padres que desean enseñar a las visitas cómo su hijo toca el piano o se dejan ver en la ópera con sus mejores galas hasta el adolescente que aprende los tres acordes de la balada del momento para intentar mojar el churrito. Dando el paso de quienes tienen un trato más intenso con la música, están los que citan con pelos y señales el número de opus, la tonalidad, la duración y el año de grabación con tal orquesta y con cual director de cualquier obra que se precie, como si de ello dependiera el disfrute y sobre todo la comprensión de la misma. Con los intérpretes pasa lo mismo: están los que se muestran a sí mismos sin preocuparse tanto de la obra o las intenciones del compositor como de hacer un buen papel en el escenario, tanto virtuosístico como de imagen. Y es que en general, para lo bueno y para lo malo, la Música da para mucho. Tenemos Música específica de todos los pueblos, desde todas las épocas y para todos los acontecimientos humanos. Tenemos la posibilidad de un acercamiento a la Música a través de su audición (la más importante en mi opinión), a través de su estudio o lectura, a través de la interpretación, composición, dirección, crítica…

Todos usamos, entendemos y hablamos de Música, pero no creo que nadie haya sido capaz de entender de dónde surge la Música. Quizá sea porque a diferencia de otras artes, la Música se desarrolla en el tiempo, y en su asimilación intervienen a la vez muchos mecanismos, tanto perceptivos como psicológicos, y tiene siempre un carácter perecedero, instantáneo e irrepetible, afectado además por la necesidad del uso de la memoria (no escuchamos de igual manera la misma pieza por segunda vez), dando lugar a un terreno extraño donde la apreciación y valoración varían según muchos factores. De hecho, solemos llevarnos por opiniones generalizadas a la hora de animarnos a escuchar una determinada música. Y a partir de ahí cada uno hace sus preferencias.

En diciembre me invitaron a tocar el violín en una residencia geriátrica en Cádiz. Se trataba de una sorpresa para animar en estas fechas “tan complicadas” a la gente que, voluntaria o involuntariamente, vive allí. También actuó el coro “Amanecer”, que después de mí animó bastante a los ancianos. Intenté preparar un popurrí lo más alegre posible con villancicos populares, sin caer en sentimentalismos que pudieran hacer estragos en personas que realmente deben pasarlo mal en Navidad. A pesar de ello, algunos no pudieron evitar soltar alguna lágrima. No se trataba de que tocara bien o mal, sino de que probablemente recordarían muchas cosas.

Y yo sigo sin entender qué carajo es la Música.


Y van 500…

Saqman
6 Noviembre 2009

Es increíble que ya llevemos 500 artículos escritos. Y eso que nuestro número de colaboradores ha descendido en los últimos meses. Incluso yo mismo noto cierto cansancio a veces.

Pero ver este número tan redondo me hace sentir orgulloso de que hayamos podido, al menos, expresar 500 ideas. Y generar muchísimos debates. Y también encontrar mucho lector desconocido que se indigna con nosotros, y alguno que otro conocido que, si bien está al día, nunca escribe.

Quiero expresar mi más profundo agradecimiento a Jervis Tetch, que nos enseñó que, para hacer a veces lo que hacemos, debemos estar realmente locos. Espero que algún día lo consigas, Jervis.


El otro día estuve en Madrid, para encontrarme con Adela. Prácticamente, era el único motivo del viaje. Yo ya había oído hablar de ella y, aunque la había visto por fotos, el sábado por la noche tuve la oportunidad de conocerla en persona.

La experiencia fue impresionante. Adela es la menor de cinco hermanas, una joven morena con una ilusión y ansias enormes por vivir la vida. Lamentablemente, le ha tocado en suerte caer en una casa en la que su madre, recién erigida bastión familiar tras el fallecimiento del padre, domina con puño de hierro. El excesivo rigor materno, especialmente a la hora de mostrar luto al finado, sólo ayuda a atormentar las esperanzas de la rebelde Adela y sus hermanas, ya de por sí mermadas por una sociedad en que la figura masculina es el único referente.

Uno no puede tener sino compasión cuando observa a la pobre Adela, más aún cuando advierte que está locamente enamorada del futuro esposo de su hermana mayor. Ella sabe con certeza que Pepe no quiere a Angustias ¿cómo la va a querer, teniendo como la tiene a ella, a esa fuente de juventud que irradia energía por los cuatro costados?

Su locura es su desgracia. El destino de Adela está ligado a la vida y la vida no tiene sentido ni razón si no es al lado del hombre al que perdidamente ama. Es algo que, a pesar de los sabios consejos de la Poncia, Bernarda no quiere ni sabe ver, hasta que es demasiado tarde. Nadie puede consolar a la casa de Alba ante el fatal desenlace de la historia de Adela…

Esa misma noche, minutos después, apareció Almu. A diferencia de Adela, ésta es menuda y sencilla, pero con su misma frescura y ganas de vivir. Gaditana de pura cepa, lucha por hacerse un sitio en un mundo donde todo son dificultades y muchos son los que lo intentan y pocos los que lo consiguen. Pero ella ha dado un paso al frente. Y de qué manera.

Enhorabuena Almudena. Gracias por hacernos conocer tan bien a Adela.

Que siga la racha.

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Es una costumbre muy fea esa que tenemos los españoles de que, cuando algo sale bien, el mérito es nuestro al 100% y de nadie más, pero ¡ay! cuando sale algo mal. Si el plan se tuerce, si el objetivo no se cumple, entonces la culpa no es nuestra, sino de otros efectos adversos y perversos… de los árbitros, de la lluvia, de los jueces, del “profezó”, del COI, del vecino de enfrente, del Almirante Nelson, y hasta incluso de la mala suerte…

Así, si hace unos días España ganó el Eurobasket, en todos los sitios se podía leer que nuestra selección era la mejor del mundo. ¿Y si hubieramos perdido? ¿A quién le hubieramos echado la culpa? ¿A los polacos que no animaron lo suficiente? ¿A que la cancha estaba cuesta arriba? ¿A que nuestro aro era más pequeño?

Otro ejemplo, si  SombrereroLoco llegara a caer, probablemente le echaríamos la culpa a los contertulios y a nuestros seguidores que no habrían hecho legión, pero, sin embargo, si por una de esas improbables casualidades de la vida, este blog se encumbrara en el Top Ten de los blog más vistos, el mérito sería única y exclusivamente de los autores de unos posts de calidad tan excepcional, y al resto, que les den morcilla.

Lo mismo pasa con la reciente designación de Rio de Janeiro como anfitriona de los Juegos Olímpicos de 2016, en detrimento de Madrid, Chicago y Tokio. Hay una cosa que nunca me ha quedado clara; si hay una regla (aunque sea no escrita), de que las Olimpiadas van rotando de continente ¿Quién es la lumbrera que sigue erre que erre y se presenta después de Londres 2012? ¿A qué viene esa amarga queja que leo en todas partes de que el sorteo estaba dirigido? ¿Es que realmente somos tontos del culo o nos gusta aparentarlo? Y lo más importante, ¿Quién va a pagar todo el dispendio de los Reyes tapeando por Copenhague, de Raúl y compañía viviendo como unos maharajás a todo trapo, y la de cosas que no nos habremos enterado?

Sinceramente, ya hemos hecho bastante el zubnormal, como para intentarlo de nuevo en 2020, así que esta es la postura oficial de SombrereroLoco¡No a Madrid 2020!

Y ya para rematar, hablando de tradiciones de esta raza hispana, otra costumbre que últimamente viene como anillo al dedo es la de comentar, a toro pasado aquello de “ya sabía yo que pasaría eso”… typical spanish.


guitarraBilly pensaba que simplemente bastaba con hacer las cosas bien.

Cuando dejó su trabajo para recorrer el país con lo puesto, su guitarra y el viejo “Pulgas”, pensaba que su vida recuperaba aliento, que volvía a tomar las riendas y no se dejaba llevar como los demás.

En un principio pensó que denunciar prácticas irregulares en su compañía era lo correcto. La idea de su marcha, que rondaba desde hacía algunos meses por su cabeza, sobre todo desde que empezó a pensar que perdía fuelle, que ya no se recuperaba tan rápido de una noche de juerga, de dormir poco entre semana o simplemente de jugar un partido de béisbol con sus amigos de universidad, se vió reforzada tras la reunión con los abogados de su compañía, en la que le quedó claro que no podría demostrar nada sin violar el secreto profesional y que incurriría en un delito grave. Y eso tampoco era correcto.

chocolate

Cathy no estaba dispuesta a aceptar el cambio que él le proponía: empezar de nuevo, como cuando se conocieron, perder la estabilidad tras tantos años de esfuerzo a cambio de un poco de independencia. Un poco de hambre a cambio de sentirse íntegro. No le sorprendió.

Tampoco le pareció correcto luchar por el reparto de bienes. No quiso rebajarse a regatear por un puñado de cosas. Cathy se empeñó en llegar a un acuerdo, no aprovecharse de la situación, pero él no dió su brazo a torcer. Quería, como siempre, darle una lección moral. A ella y a todo el mundo.

Orgulloso, se despidió uno por uno de sus amigos y familiares, conocidos y vecinos, con unos vaqueros intencionadamente gastados y la chupa de cuero de cuando la universidad, recalcando que “Pulgas” era el único que le entendía, que los animales eran más nobles que las personas. Que ahora sería libre.

CarreteraCuando las ampollas y la mierda empezaban a ser insoportables, se consolaba pensando que seguirían hablando de él en la hora del desayuno en la oficina… meses después de irse. Pensarían: “Qué suerte, él sí es alguien íntegro, haciendo lo que siempre ha querido: asaltar conciencias acomodadas con las viejas canciones de Dylan, Baez, Guthrie, Seeger…”

Cuando una noche se despertó por la fuerte comezón y el viejo “Pulgas” giró la cabeza para lamerle las manos, el bueno de Billy le dió una patada lanzándolo a media calle, sin preocuparse por si pasaban coches o no. No tenía dinero para veterinarios y estaba en contra de las perreras, así que decidió sacrificarlo él mismo.

Caminando sólo por una carretera secundaria pensó que ya era hora de volver a tomar las riendas de su vida, de recuperar el aliento, haciendo lo que mejor sabía, lo que siempre había hecho. “Al fin y al cabo, para que todo esto siga funcionando -pensó- alguien tiene que hacer el trabajo sucio. Alguien tiene que levantar el país”. La Tierra Prometida.


audrey_hepburn41No puedo con esta mujer. De verdad que no puedo. Si se puede desarmar a alguien con la mirada, ella sería el ejemplo perfecto. Buscando imágenes de ella en internet, he encontrado éstas tres que no conocía. Y me ha vuelto a embrujar. No sé si he visto alguna vez una mujer más guapa que ella. Y que “diga” tal cantidad de cosas bonitas sólo con los ojos. Por eso la pongo bien grande, para que os embruje a vosotros también.

Como muchos, y como no podía ser de otra manera, me enamoré de ella viéndola cantar “Moon River” en “Desayuno con Diamantes”. Y es que con el siempre elegantísimo Henry Mancini, que también tiene buena parte de culpa, hace un tándem perfecto para transmitirnos en sólo unos compases y con una asombrosa sencillez (¡por eso aún más grande, Henry!), el desarraigo y la soledad del personaje que, como al fracasado escritor interpretado por George Peppard, nos hace desear abrazarla y protegerla, del mismo modo que al final de la película ella quiere proteger y cuidar al pobre gato llamado simplemente “Gato”. Llamadme cursi, pero es que me encanta. Mancini dudó bastante a la hora de componer este infinitamente versionado tema. No fue hasta que interiorizó verdaderamente el estado de vulnerabilidad del personaje, que pudo sentarse y en unos pocos minutos componer esta pequeña obra de arte. Un clásico.

Audrey-Hepburn-Ultimate-Collection-20-DVD-Boxset-2Lo curioso de esta mujer es que no la encajo en el prototipo de mujer tremenda que despierta en nosotros deseos sexuales. No me entran ganas de cogerle el culo ni de empernocarla, ni por detrás ni por delante, como dirían algunos de mis amigos de “Sombrerero Loco”. No sé cómo hubiera reaccionado de conocerla en persona. De sonreirme alguna vez, me hubiera quedado petrificado… y con una cara de gilipollas impresionante. Hubiese querido hablar con ella, ser amigo suyo, verla todos los días. Nada más. Y nada menos, claro. Me pregunto si le habría caído bien…

No quiero extenderme demasiado. Prefiero que “hablen” sus ojos y que cada uno interprete lo que quiera. Me imagino que una vida difícil (aparte del éxito en el cine) tiene bastante que ver con lo que transmiten. Seguro que a poco que os fijéis, os dirán muchas cosas.

Por último, no quiero dejar pasar la oportunidad de cagarme en los muertos y en la putísima madre de quien se vuelva a atrever a hacerle una comparación, por lejana que sea, con la Pe de España. ¡¡¡SUS GANAS!!!

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Saqman
23 Junio 2009

¡¡¡ Felicidades, campeón !!!