|
It`s Coming! |
Pettenman
26 Noviembre 2009 |
Entrada para Noviembre, 2009
De entusiamo se podía tildar el estado de ánimo con el que salí del cine tras ver esta película. Así sí que da gusto rascarse el bolsillo, así da gusto pagar por ver un buen film y no verte tangado como me ha pasado multitud de veces en una sala de cine.
La verdad es que había oído buenas críticas sobre esta película, pero no pensaba que me iba a impactar tantísimo. Creo que es una película que no deja a nadie absolutamente indeferente, que te deja con una sensación como de vacío al salir del cine y que te muestra qué veleidoso puede ser el destino de una persona y cómo la vida de alguien puede cambiar en cuestión de horas… a lo bestia.
La película trata de un tío que es funcionario de prisiones con la oposición recién sacada y le destinan a una prisión de Zamora. El día antes de su incorporación oficial se acerca al trullo al que ha sido destinado para conocer a sus compañeros y ver con las joyitas con las que va a tener que contender… Y el destino quiere que ese mismo día se produzca un motín en el talego, liderado por un peligroso preso apodado “Malamadre“.
A partir de aquí el espectador asiste a un auténtico carrusel de acción, engaños, brutalidad policial, vueltas y revueltas del argumento… Pero sobre todo asiste a todo un recital de tensión y opresión que hace que estés pegado a la butaca como un perro y que hace que se te pasen las dos horas que dura la película como un auténtico suspiro.
Además de la maestría del director, Daniel Monzón, para conseguir, desde el primer minuto, la atención del público y que éstos asistan con sumo interés al motín que perpetra el recluso “Malamadre“, el plato fuerte del film radica en la absolutamente genial creación del actor Luis Tosar, que interpreta a “Malamadre“, que borda una interpretación tremebunda, estremecedora y creíble. Luis Tosar solito se merienda al resto de los actores; algunos, como el tío que hace de funcionario de prisiones novato, que no sé quién coño es, no lo había visto en mi vida, o el propio Antonio Resines, que hace un papel secundario en la película, son totalmente eclipsados por Tosar. No es que el resto de actores actúen necesariamente mal en el film, pero es que la creación que se marca Tosar, dando vida a un recluso peligrosísimo pero con un fondo blando y humano, es inconmensurable.
Sin duda, es una de las mejores películas españolas que he visto; y estoy seguro de que si esta película en vez de española fuera americana, ésta estaría tupida a Oscars… Yo no creo en estos premios, pero si la Academia de Cine tuviera dos dedos de frente, yo mandaría esta cinta directamente como candidata a los Oscars a mejor película extranjera y no los últimos sebos de Garci o Almodóvar, que parece que no hay otros… Y si le dieron un Oscar a nuestra odiada Nardólope o al pasmarote de Bardem, Luis Tosar se merece 20 por lo menos.
|
|
|
…¡Riau, Riau! |
Pettenman
24 Noviembre 2009 |
Ha salido en todos los medios, y está en boca de todos la noticia que ha saltado este Domingo por la tarde; siete toros mansos del rodaje de la película ‘Knight & Day’ se han escapado por las calles de Cádiz y han terminado su itinerario, cual paso de Semana Santa, desembocando en la Playa de La Caleta.
Y es que el casco histórico de la capital gaditana se había convertido en una especie de Pamplona Chica para rodar una escena en la que en la que los corredores de los encierros son sustituidos por motos y vehículos (si Heminghway levantara la cabeza). Por lo visto se esperaba hasta la presencia de Tom Cruise y Cameron Díaz, para la grabación de planos cortos, pero creo que visto el papelón que se les presentaba, han preferido otro papelón, pero de chocos en algún otro punto de la provincia de Cádiz.
Sólo dos detalles quiero resaltar en este post.
El primero, la indescriptible imagen que sale en todos los periodicos, en la que un zeta de la Policía Municipal de Cádiz intenta reagrupar a los toros mansos cual mayorales abigarrados, desde dentro del coche, lo cual denota la valentía y el pundonor de nuestras fuerzas de seguridad, y usando una vara de ducha para el pertinente pastoreo, probablemente incautada a algún baratillero sin ningún pudor.
El segundo comentario es sobre la duda que me corroe acerca de por qué los toros decidieron darse semejante garbeo por nuestra ciudad, de ahí nuestra encuesta:
|
|
|
|
Artistazos de un Solo Éxito |
Pettenman
20 Noviembre 2009 |
Recuerdo que se trataba de un viaje rutinario, volviendo por la misma carretera de siempre a la misma hora de siempre, cuando por la radio echan “Rock me Amadeus”, de Falco. En ese justo instante la pregunta saltó como un resorte, con toda la mala leche del mundo: “¿Falco? ¿Qué más ha hecho este tío?”.
Pues, aparte de “Rock me Amadeus”, nada… teniendo de esta forma un motivo para dedicar el post de hoy a los artistazos de un solo éxito.
Aparte de la mega-estrella de Falco, a vuela pluma me vienen algunos cuantos otros que tuvieron sus tres minutos de gloria, para después, enterrar su prometedora carrera en la ciénaga más apestosa que conforman las Ciénagas de los Muertos:
GLENN MEDEIROS. Por antonomasia, una de esas estrellas fugaces del pop norteamericano de finales de los 80. Debutó, y finalizó su carrera, con el disco “Glenn Medeiros” en 1987, obteniendo el primer (y afortunadamente último) éxito por el que se le recordará, la empalagosa y cargante “Nothing’s Gonna Change My Love For You“, canción con la que tuvimos que lidiar en nuestros tiempos adolescentes si queríamos comernos una rosquilla.
Por lo visto, el carapán de Glenn en la actualidad se encuentra retirado de la música (evidentemente), está casado (evidentemente), es padre de dos niños (evidentemente) y ejerce como profesor sustituto en el instituto “St. Joseph” de Hawai, ahí es nada. La imagen que acompaña a este comentario es actual ¿Dónde quedó esa melena a lo Puma Rodríguez?
RICK ASTLEY. ¿Quién no conoce a este pelirrojo que arrancó su carrera en quinta marcha con el single más vendido de su año, “Never gonna give you up“? El resto es historia, es decir, NADA.
Algún bolo aquí, aparición en plan revival allá, pero poco más se supo de él, salvo esta foto reciente, o al menos eso dicen, que he encontrado y que, si no es un gran trabajo del photoshop o del botox, prueba que este hombre sigue igual de lozano y buen mozo que hace veinte años, por lo que es seguro que siga haciendo furor uterino entre alguna treintañera o cuarentona que soñaba, allá por los 80, que Rick le voceara, con su característica voz que manaba del fondo de una tinaja, aquello de nevrgonagifyuap-nevergonaseEEigoudbai…
BLACK. Para qué negarlo, “Wonderful Life“, himno oficioso de Kiss FM y, por tanto, canción repetida hasta la saciedad, fue un éxito rotundo en todo el mundo allá por 1987. El álbum del mismo nombre, cosechó un gran éxito comercial y prácticamente todos los críticos musicales auguraron un gran éxito para la banda liderada por Colin Vearncombe.
Nada más lejos de la realidad. Está claro que con amigos como estos críticos, los enemigos están de más en la vida. Que alguien levante la mano si sabe algo más acerca de Black y compañía.
Yo lo único que he podido encontrar es esta foto del guapito de Black hecho un menesteroso… la de vueltas que da la vida.
OPUS. Que me perdone el Sr. Peludo, el cual probablemente me corregirá en cuanto lea esto, pero ¿”Life is Life” es lo único que tiene esta banda? Además, una pregunta siempre me aborda cuando escucho esta canción… ¿No hay versión de estudio de ”Life is Life” (¡na naaá na na ná!)? ¿La gente se agolpaba en los estadios para cantar una y otra vez la misma canción durante horas? ¿Llegó a exisitir realmente Opus?.
En la foto podemos ver al lider de la banda, 
Herwig Rüdisser, hace unos meses cantando en las fiestas populares de Cintruénigo como teloneros del castizo grupo “The Pink Flamingo’s Brother’s“¿A qué no adivinan qué canción está interpretando?
La lista se hace interminable; “Ma quale idea!“, de Pino voz-agurdentosa d’Angio, el flequillo de Chesney Hawkes y su “The One and Only“, “The lady in red“, del maníaco-depresivo Chris de Burgh, Technotronic con su bailonga “Pump Up The Jam“… y eso que no he tenido en cuenta a los subnormales de OT, que son auténtica y de lo más despreciable carne de cañón, y encajan a la perfección con el título de este post.
¿Se me queda alguno en el tintero? Seguro que si. Espero comentarios y/o aportaciones.
|
|
|
Cine en Concierto con Inma Shara |
Saqman
17 Noviembre 2009 |
Curioso el concierto al que tuve la suerte de asistir anoche. Y no crean, no fue tarea fácil sacar un par de horas para poder sentarme a disfrutar de otra noche inolvidable.
Dentro de su programación anual, este año el Teatro Villamarta de Jerez nos ha sorprendido gratamente con la inclusión de este “Cine en Concierto“. Un evento inusual que ha tenido una respuesta muy favorable entre el público, a tenor de las localidades vendidas. Prácticamente aforo completo, con más mérito por ser lunes.
Saber que la Orquesta Sinfónica Nacional Checa iba a intepretar un repertorio variado de bandas sonoras me motivó a ir. No es común por estas tierras disfrutar de un evento así. Otra circunstancia llamativa era que, por primera vez, iba a asistir a un concierto sinfónico donde las labores de dirección las realizaba una mujer. En concreto, Inmaculada Lucia Sarachaga, de nombre artístico Inma Shara, una joven y prometedora directora española, natural de Álava.
Uno, que durante muchos años ha asistido a espectáculos en la Real Maestranza de Sevilla, se siente un poco desangelado ante la humilde puesta en escena del Villamarta. Al fin y al cabo, se trata de un pequeño teatro, cuyo escenario no es demasiado grande ni está preparado. De hecho, la orquesta se encontraba bastante apiñada, y no había diferencias de altitud, lo que prácticamente impedía ver los metales y los vientos, que quedaban detrás de las cuerdas muy escondidos. Tampoco la percusión, que se intuía en el centro, quedaba muy clara. Desgraciadamente la acústica del local tampoco acompañaba, porque, aún pudiendo distinguir todos los instrumentos, los sonidos quedaban algo apagados y encerrados en el escenario, resultando un volumen medio que supongo no cubría a la perfección el espectro de butacas.
La llegada de Inma Shara dejó claro el tipo de espectáculo que se ofrecería. Un concierto cercano, muy enfocado a un público neófito y acostumbrado a otra clase de espectáculos. Quizá el tono que la propia directora infería al concierto no es el adecuado, para mi gusto. Sobre todo porque era un contínuo alarde de gesticulación. Su batuta inquieta recorría el escenario, y no dejo de pensar que sobreexageró enormemente su actuación. Ella era la estrella. Aunque, por otro lado, no dejaba de ser divertido verla casi bailar por el escenario. Un buen rollito un poco preparado, pienso. Nada que ver con el modo en que Howard Shore o Ennio Morricone dirigen sus orquestas.
A pesar de las carencias detalladas, el concierto fue de exquisita belleza. Elegante, es la palabra que lo define. El amor de la directora por el cine italiano y su música quedaba patente en un programa de lo más sugerente.
El concierto comenzó con el famoso Vals que aparecía en la película Il Gatopardo. Un inicio prometedos, contenido, donde quedó clara la carencia acústica del Villamarta, pero bastante agradable de oir. Sin embargo, fue Max Steiner y la triunfal entrada de Lo que el Viento se Llevó cuando me sumergí completamente en el concierto, en la magia del cine y sus bandas sonoras. Es grandioso escuchar la mítica melodía del tema de Tara en directo, y entrañable, cómo no, para cualquier amante del cine como yo. Como ya he comentado, el repertorio de Inma Shara era muy distinto al que estamos acostumbrados en conciertos de música de cine. Se eligieron temas muy melódicos, de películas clásicas y mundialmente conocidas. El siguiente tema fue otro clásico de John Barry, Memorias de África. Yo, que ya había visto un concierto dedicado completamente a John Barry, con la Real Sinfónica de Sevilla, me sentí relativamente indiferente con esta versión, demasiado suave y monótona. Aunque reconozco que fue muy aplaudida. Luego, manteniendo el romance entre artistas y público, llegó el primer tema del maestro Ennio. Cinema Paradiso, y su canción de amor, que nos hizo soñar. Pero aquí debo confesar que los arreglos a cargo de Krystof Maref pincharon estrepitosamente. Quizá porque el tema en sí es sencillamente perfecto tal y como aparece en el disco, y retocarlo, reinterpretarlo es una blasfemia. Gustó, pero no tanto, e incluso pienso que la propia directora se quedó insatisfecha. Claro, que remontó de un modo espectacular. La suite de Bailando con Lobos, otra vez de John Barry, fue para ponerse en pie y aplaudir. Una ejecución sencillamente perfecta, con el tempo muy ajustado, que supuso un gran esfuerzo para los músicos. No era una consecución sencilla de temas. Y sin embargo el resultado fue exquisito, aunque el público (salvo yo) no le prestó demasiada atención, por no ser tan popular. Situación que Inma Shara reaprovechó para triunfar otra vez con La Vida es Bella, que se puede decir que es la banda sonora que le gusta a la gente que no les gusta las bandas sonoras. Fue una interpretación muy limpia y segura, pero que a mí me dejó frío, como si me hubiera mojado. De hecho, me mojé completamente, porque justo detrás empezaron los compases de Cantando Bajo la Lluvia. Y si no me puse a bailar allí fue de puro milagro. Que divertido es ver a la orquesta interpretarlo. Y por justicia he de decir que los arreglos fueron muy acertados, aportando al tema espectacularidad sonora. A esas alturas la propia orquesta disfrutaba de lo lindo, y no dudaban en ponerse en pie los solistas cuando tenían que hacer una entrada. Inma Shara seguía a lo suyo, dibujando círculos sonoros con su batuta, y con esas terminó la primera parte.
Breve interludio y… Dios, que bonito. ¿Cuántos no nos hemos enamorado de Audrey Hepburn mil veces? Las notas del clásico Moon River traspasaban el corazón de todos aquellos que hemos cumplido ya unos años. Una versión de Desayuno con Diamantes apasionante, cargada de energía pero sin perder su dulzura. El concierto crecía en calidad, y seguía rondando los temas románticos, puesto que las dos siguientes piezas, Verano del 42 y Love Story, fueron exageradamente aplaudidas. El maestro Morricone volvió a hacer de las suyas, y la orquesta comenzó los primeros compases del Gabriel’s Oboe, que nos trasladaban a las cataratas, a Rodrigo Mendoza, el Padre Gabriel y La Misión de San Carlos. supongo que por falta de un coro, se optó por tocar sólo los temas instrumentales, una pena, pues el clásico On Earth As It Is In Heaven hubiera sido una delicia, como lo fue en ese concierto del maestro italiano en Sevilla, en 2001. Y tras ese éxito… ¿qué concierto de música de cine puede haber en que no se interprete al maestro John Williams? Un desgarrador violín dejaba al público encogido en sus butacas mientras sonaba la trágica melodía de La Lista de Schindler. He de decir que la ejecución fue maravillosa, que la brillantez del tema impregnó la sala y que más de uno soltó alguna lagrimilla. Y de ahí, al momento culminante de la noche. Cuando Nino Rota despliega todo su talento y entra la abrumadora y maravillosa suite de El Padrino Parte II. Lo mejor, sin duda, de todo el concierto. El tema de Apollonia, el Vals del Padrino, el Emigrante, todo. Una auténtica obra maestra que me tuvo con la boca abierta, dando gracias porque exista el cine, porque Francis Ford Coppola y Nino Rota nos regalaran la mayor obra cinematográfica de la historia. Aclamación del público y paso al último tema… New York, New York. Un final agradable, evocador, diertidísimo, donde la orquesta casi se puso a jugar con los instrumentos. En fin, un conciertazo. Un final lleno de aplausos, y una Inma Shara muy contenta y deseosa de dar sorpresas.
Y llegaron, cómo no, en forma de dos temazos. De nuevo… Nino Rota, y su maravillosa melodía de Amarcod, quizá la música que mejor representa el séptimo arte, un verdadero himno al cine. Muy en la línea marcada por la propia Shara, que quiso ofrecer un concierto distinto. Y, cuando ya parecía que acababa… final apoteósico con Elmer Bernstein y Los Siete Magníficos. Alucinante, venga ya, toda la platea trasladada al viejo oeste, y la orquesta desplegando toda su fuerza, todo su volumen y pasándoselo ya en grande. Inma Shara prácticamente ni dirigía, sino que se dedicaba a “bailar” al son de la orquesta, pero claro, ya era un final feliz como debe ser.
Un buen concierto. Original en su programa, con un ritmo in crescendo y, sobre todo, muy emotivo.
|
|
|
El Apocalipsis de los Cojones |
Zopaias
16 Noviembre 2009 |
Desde que tengo uso de razón habré vivido unos cuantos fines del mundo, cataclismos inminentes y Apocalipsis de ésos que te erizan los pelos de las gónadas.
Recuerdo que cuando era pequeño, allá por los años 80, me pegué mis buenas morterás de noches sin poder dormir porque en los informativos hablaban de algo que llamaban “La Guerra de las Galaxias”. No, no se referían a la célebre saga cinematográfica (de sebo proporcionalmente ascendente a medida que pasaban los años y el Lucas se empeñaba en seguir haciendo películas), sino al mal rollo que existía por aquellos años entre EEUU y la URSS, mal rollo éste que se trasladaba incluso a los confines espaciales.
Recuerdo que los mensajes apocalípticos de la época, lanzados desde los mismísimos telediarios, hacían que el culo me sudara Pepsicola porque, cuando cerraba los ojos, me imaginaba al Ronald Reagan o al Gorbachov con el dedo artrítico presto para apretar el botón rojo que lanzaría los misiles dirección al país enemigo, mandándolo a tomar por culo y a nosotros con él. Ya me veía yo, a mis 10 ó 12 años, empuñando un fusil y yéndome a la guerra, a cargarme a rusos o a americanos… Qué mal lo pasé en esa época, madre mía, es que yo me tomaba las cosas muy a pecho.
Como he dicho, por aquellos entonces yo recuerdo que ya se hablaba del fin del mundo, del cataclismo, del Apocalipsis, de angelotes góticos que tocaban trompetas y de sellos (y no precisamente los de la estafeta de la esquina) que se abrían y nos íbamos todos a tomar por culo.
Otro de los mensajes apocalípticos que más caló en mi pueril cerebelo fue el del famoso agujero de la capa de ozono. No había día que no repitieran en los medios que nos íbamos a ir todos al carajo por lo del “bujero” dichoso. Yo, por más que miraba “parriba”, no veía el susodicho agujero, pero no se cansaban de repetir que ya, por el mero hecho de salir a la calle, te ibas a convertir en cenizas, cual Drácula veraneando en Marina D’Or. Recuerdo que hasta llegué a esconderle a mi madre los botes de laca, ya que estaba convencido de que ella era la verdadera culpable del agujero de la capa de ozono y no las industrias, como se empeñaban en contar los periodistas agoreros.
Todo este rollo viene porque ahora están empezando a dar por culo (y mucho) con el tema del 21 de Diciembre de 2012. ¿Que qué pasa en esa fecha? Pues que según el calendario maya, se va a producir un cambio de ciclo, por que termina lo que ellos denominaban “cuenta larga”… Vete tú a saber qué es el calendario maya, qué coño es la “cuenta larga” y qué significaba para ellos “un cambio de ciclo”. Quizá querían decir que a partir de esa fecha se iba a hacer un mercadillo todos los domingos, bajo la pirámide del dios tal, o que se iban a hacer unas migas todos los primeros sábados de mes en la explanada de Chapultepec, o que a un cachondo le dio por decir eso del cambio de ciclo porque se aburría… Pero no, queda mejor, más “cool” y vende más pensar que en esa fecha va a llegar el Apocalipsis, el gran pepinazo, el ostiazo padre.
Hasta han hecho una película sobre ello (del tal Roland Emmerich, un cineasta especializado en mostrar mil y una maneras de mandar el planeta Tierra a tomar por culo para ser salvado por héroes a cual más esperpéntico), se han publicado libros, artículos, reportajes… Y eso que aún faltan 2 años, imagínense lo que puede llegar a ser la cosa a principios de 2012…
Yo ya empiezo a estar hasta los mismísimos huevos del 21 de Diciembre de 2012. Lo único que me jode es que, si es verdad que hay un cataclismo en esa fecha y nos vamos todos a hacer puñetas, con la suerte que tengo seguro que ese año me hubiera tocado el décimo de la lotería de Navidad.
|
|
|
¡Ya Llegó! Voten a la Ninfa Más Fea 2010 |
Pettenman
13 Noviembre 2009 |
Llegó uno de los momentos más esperados de la temporada, la publicación de las anheladas imágenes de las 53 candidatas a Diosa y Ninfas del Carnaval 2010 de Cádiz, y con ello la oportunidad que estaban esperando como agua de Mayo cajeras, tempranas amas de casa, artistas frustradas, fallidas actrices y hasta incluso alguna que otra despechada al novio.
Al igual que el año pasado, en las imágenes se reflejan el arte y la belleza baturra de Cádiz, y hay de todo un poco, desde marujas plenas hasta nonis de Cádiz-Cádiz, bastorras pintadas como una puerta y agujereadas como un queso de Gruyere. Aunque, eso si, hay que reconocer que en este certamen se ha notado cierto improvement en la calidad de las imágenes con respecto al anterior, haciendo acto de presencia este año, y por primera vez, el retoque de las fotos vía Photoshop (obsérvese esa dentición blanco-atómica, ese ceño poblado estrechado ligeramente…)
Pero, y para eso estamos en un concurso en Cádiz, la cutrez del marco del retrato sigue haciendo las delicias de nuestros votantes, como por ejemplo, ese chiringuito infecto o las postrimerías de un largo botellón, la escalera del patinillo de una típica casa de vecinos… todos ellos escenarios dignos de un posado para una foto que posteriormente sería presentada a este concurso.
Como novedad este año, tenemos entre las futuribles a una de nuestras ilustres musas de este nuestro blog, Tamara Beardo, la número 48 la cual, no habiendo tenido poco con su periplo por el programa de Canal Sur “Se Llama Copla”, ataca de nuevo, demostrando unas incansables ansias de alcanzar el olimpo del estrellato a cualquier precio, y teniéndonos a nosotros aquí para darle el aliento necesario en el cogote.
Y sin más dilación aquí están, las candidatas. Voten sin ningún rubor a la ninfa más fea, pero no con el objetivo de someterla a ella a escarnio público, sino para afearle la conducta al malnacido que le ha metido a la pobre chavala en la cabeza que puede aspirar a ninfa y presentarse, e incluso ganar, dicho concurso.
Queridos lectores, visiten el link, gocen con los bigotes más poblados, las carnes más prietas, y voten aquí por la favorita a recibir el premio Musa para el SombrereroLoco™ 2010.
Yo, al igual que el año pasado, y sin ánimo de decantar el sufragio, doy ya mi voto, que es para la 50.
¡Suerte a todas!
|
|
|
Mi Primer Involuntario |
Saqman
11 Noviembre 2009 |
Entre las pequeñas cosas que mi madre me obligaba a hacer de pequeño, había dos que me molestaban profundamente. Curiosamente, siempre eran a la misma hora; justo a las 13:30, recién salido del colegio. Generalmente me incomodaba con una u otra, pero había días en que, por desgracia, debía cumplir con las dos, y era un fastidio. La primera, habitualmente, era acercarme al supermercado a por pan, leche, huevos, sal, lo que hiciera falta para poder terminar de guisar el almuerzo. Cuando no era el supermercado, que odiaba, era acercarme a por ajo, cebolla o una lechuga a Pepe el Guarro, que era un conocido tendero de mi calle, que destacaba por la cantidad de porquería que se acumulaba en la tienda durante años.
La segunda, y en esa me centro, era acompañarla a la azotea de mi bloque a tender la ropa. Visto en retrospectiva, el plan no estaba nada mal. Teniendo en cuenta que el edificio en que vivía tenía trece pisos y colindaba al mar. Las vistas desde esa azotea eran espectaculares, y ahora no me importaría dedicar un ratito al día a relajarme mirando al Atlántico. Pero claro, un chaval de doce años no se para a pensar en esas cosas, simplemente se aburre.
Ese mediodía lucía un sol espectacular. Como siempre, entré en la azotea con cara de sufrimiento, portando ropa húmeda y una bolsa de pinzas. Pero, he ahí que me fijé en una almohada que había quedado abandonada contra uno de los muros. ¿Quién dejaría tirada una almohada ahí arriba? Sin duda las inclemencias del tiempo habrían hecho mella en su, anteriomente, garbosa figura. Dicha simpleza llamó mi atención. Una almohada abandonada puede servir para muchas cosas divertidas, imaginativas, con fines educativos, sin duda. Por ejemplo, darle patadas.
Así que sin pensarlo cogí carrerilla y… ¡¡¡toplom!!! patadón al canto que se llevó la almohada. Y, de pronto, una mancha blanca cruzó fugazmente mi campo de visión. ¿Qué era eso que huía despavorido ante mi violenta presencia? Un pequeño hamster que se quedó quietecito en una esquina, mirándome, asustado. Sin duda lo había despertado de su descanso fresquito bajo la almohada. Yo, que descubrí de pronto lo divertido que era subir a la azotea, me puse a jugar enseguida con él. Que si le llamaba, que si le perseguía, etc. El hamster reaccionaba instintivamente a los estímulos a los que le sometía. Básicamente se limitaba a correr despavorido. Pero bueno, yo me hice amigo del pequeño hamster en menos de un minuto. Le ponía el pie quetecito, y luego le empujaba un poquito para que diera un pequeño salto. Yo no se si el hamster era masoquista o así, porque seguía viniendo a jugar. Luego, con el pie, le daba una pequeña patadita, así muy suave, para que saliera corriendo.
De todos es conocida mi nula capacidad para con los deportes de cualquier tipo. En especial el balompié. Jamás he sido capaz de darle a un balón con efecto, direccionarlo, o simplemente pararlo en el aire y bajarlo. Mis acercamientos al fútbol se han limitado a hacer d eportero destroza espinillas, y poco más. Pero algo tuvo que cambiar en ese instante en la conjunción de las estrellas, porque en una de esas, y sin quererlo, le solté un pepinazo al pobre hamster, que salió volando. Y cuando digo volando, me refiero al “volando” del Coyote en los dibujos del Correcaminos. El hamster se elevó por encima del muro, se quedó suspendido en el aire por unos instantes, y comenzó una bajada en picado hacia tierra con 9.8 m/s² aproximados de aceleración, acompañado de un chillido que me heló la sangre. Me asomé ipso facto a través del muro, y vi a la pobre criatura perderse en el espacio. Ni siquiera se escuchó un ¡PUM!, ni subió una nube de polvo. Nada. El hamster había perdido trágicamente su vida del modo más anónimo y despreciable.
Pasé de pronto a un silencio absoluto, y me quedé bien quietecito apoyado en el muro. Mi madre, que ya terminaba, se acercó y me preguntó “¿qué haces ahí parado?”. Y yo, que no sabía qué responder, cerré mi boca y me limité a salir.
Esa noche me acosté triste, convencido de que había cometido mi primer homicidio involuntario. Lamenté la carencia de sentido común que había tenido al darle la patadita al pobre ratoncito, y me juré ser más prudente en el futuro. Poco podía imaginar que, seis meses más tarde, se me ocurriría darle de comer un polvorón a un periquito que tenía mi madre, provocándole un colapso digestivo y posterior fallecimiento tras varias horas de sufrimiento.
|
|
|
Así Empieza Mi Carta a los Reyes… |
Saqman
10 Noviembre 2009 |
Queridísimos Reyes Magos de Oriente. Si es verdad que existís, y apuesto a que sí, no tendréis problema alguno en regalarme el día 6 de Enero la obra completa del Peter Pan de Loisel.
Creo que es de los cómics más bonitos e interesantes de los noventa, y pienso que quedaría magnífico en mi estantería. Pero si, cosas de la entropía del contínuo espacio tiempo, resulta que no existís, o vivís en una dimensión paralela que se abre entre los espacios euclídeos, no me importaría que algún sombrerero con espíritu navideño colocara Peter Pan debajo de mi árbol.
|
|
|
Más Buenas que el Pan |
Saqman
10 Noviembre 2009 |
Lo mejor de que una suegra y su nuera se lleven bien es que el marido puede disfrutar de un platazo de almejas a la marinera, hecho con mucho amor por su mujer, pero con la receta de su madre.
Un auténtico festín gastronómico. Gracias, princesa, y gracias, mamá.
|
|









