Nonis de barrio

¿A que suena raro? Ahora que el verano está en sus últimos estertores uno echa la vista atrás y aparte de las típicas preguntas de perspicaz reportero a pie de calle o hasta incluso del mismísimo Matías Prats: ¿Has hecho mucho más el amor en verano con tu amante?, ¿Tu melanoma ha crecido de tamaño?, se me ha encendido la bombilla y me he preguntado, en un moneto de hastío: ¿Un verano sin canción del verano?

Este año, y si me apuran, el anterior, se ha producido un vacío en tan dudoso honor, que para muchos, entre los que me incluyo, es un descanso, un gusto y hasta un alivio. Otros, sin embargo con las manos en la cabeza no hacen más que preguntarse ¿Qué ha pasado este año para que, como decía King África, con las boqueras blancas en la comisura de los labios, no haya un tema bomba del verano?

¿Dónde están las niñatas de encefalograma plano conocidas como las Ketchup? ¿Andarán recuperando las asignaturas que les quedan pendientes para terminar su Programa de Garantía Social (P.G.S.)? ¿Hay alguien ahí? Nada de nada… ni cachete, ni pechito, ni ombligo… ni bomba, ni aserejé, y mucho menos opá y su puñetero corral.

¡Ah! Y no vale decir que la canción del verano ha sido el ChikiChiki… porque ¿Quién recuerda al Adolfo Chiquileche en las fechas que estamos?

Hay un método que no falla para detectar la canción del verano, y es el de estudiar detenidamente los anuncios que echan por la tele de descargas de monotonos, politonos, multitonos y über-tonos para teléfonos móviles.

A partir de este método más que seguro, creo que quizás, y sólo digo quizás, lo que más se haya acercado a ser aspirante a la canción del verano es Corazón Contento, discreto éxito del verano cuya versión ha sido perpetrada por una nueva generación de subnormales de Operación Triunfo. Aun así, y a Dios gracias, no se ha escuchado hasta la saciedad, menos mal, porque se trata de una canción cargante en exceso.

En segundo lugar, y para que comprueben lo desierta que ha estado la lucha por la canción del verano, se encuentra el conejo que canta eso de caricias, besos y mimitos… ahí queda eso.

Hay que tener poca verguenza para autoproclamarse rey...Por eso, aunque esté en contra de toda forma de expresión como éxito del momento, bombazo efímero, copla refrescante… id est, la canción del verano, y esté celebrando con alegría unas vacaciones en paz, musicalmente hablando claro, uno es un caballero y no puede hacer más que quitarse el sombrero y reconocer la valía de uno de los grandes, el único que es capaz de poner a reggaetoneros (algún día hablaré de esta estirpe que necesita ser aniquilada con extrema urgencia), niñatos, puretas y demás gente de mal vivir en fila, a hacer el estólido al son del ritmo que sólo él sabe marcar con acierto.

Desde aquí pido el regreso de Georgie Dann, por la puerta grande, como no puede ser de otra forma ¡¡El trono te reclama, maestro!!


  1. Saqman dijo,  

    Sin Georgie y sus estiramientos faciales no hay verano que se precie.

    Yo, por mi parte, cogería al conejito ese y le reventaría la cabeza a hachazos…

  2. Pettenman dijo,  

    Pues lo del conejito es un fenómeno de masas, noni, por supuesto. No hay noni que se precie que no lleve el conejito cuando le llama el angango que se está fornicando.

  3. La Coñeta Enmascarada dijo,  

    Yo no lo he visto nunca.
    Yo los únicos conejos que conozco ( obviando el doble sentido de algún conosido poeta de Cadi) son los cafres de la wii…

  4. Zopaias dijo,  

    Ottia, Saqman me ha pisado lo que iba yo a decir. Gerogie Dann no tiene expresión facial alguna, no sabes si está contento o triste.

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